REFLEXIONES ANTE EL 26J


  • Los partidos políticos deberían expresar el pluralismo político y ser instrumentos fundamentales para la manifestación de la voluntad popular.

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gm/Emilio Clemente/24/06/2016

REFLEXIONES ANTE EL 26J

Los partidos políticos deberían expresar el pluralismo político y ser instrumentos fundamentales para la manifestación de la voluntad popular.

Sin embargo, en la actualidad en España, no están cumpliendo esa función, porque, contrariamente al art. 6º de la Carta Magna:…“Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.”, desconocen la democracia interna y viven al margen de las necesidades de los ciudadanos.

España necesita, pues, superar el vigente régimen partitocrático, para lo cual es preciso reformar y modificar la Ley Electoral, para permitir el acceso a la política a aquellos que se comprometan con la misión de servicio y su dedicación al bien común, antes que a los intereses propios o de su partido, como ahora sucede y hay que promover el mérito frente a la actual sumisión clientelar.

Pero antes es urgente que este Gobierno corte el gasto desaforado que no se puede mantener más, y es urgente que el País experimente una catarsis reformista y regenerativa. La exigencia imperiosa del pueblo español sacrificado, consiste en la drástica reducción -a buenas horas, mangas verdes- del gasto y las mamandurrias y la eliminación de la terrible deuda, que son la sangría provocada por la insoportable hipertrofia pública, que va a dejar hipotecadas a dos o tres generaciones de españoles.

En España, el segundo problema -le usurpa el primer puesto el paro- es la casta política por su incompetencia y su falta de honradez; son muchos los españoles que reclaman una gran reforma que restablezca los intereses de España y revise al máximo las funciones de las Comunidades Autónomas.

Inmediatamente el Gobierno debe tomar una firme decisión y promulgar una ley que sancione que “ningún partido político, ni ningún sindicato podrá gastar más de lo que ingrese por cuotas de sus afiliados”.

Creíamos que habíamos construido un país decente, digno de ser legado en herencia a nuestros hijos, pero en realidad hemos permitido que los políticos construyan un sistema corrupto, donde los ciudadanos han sido expulsados de la política y el Estado ha sido convertido en un refugio de enchufados.

Así las cosas el PSOE continúa en su dolorosa travesía del desierto, perdiendo cada día mas frescura y capacidad de conectar con la sociedad. Después del desastre de Zapatero, al que los españoles no le perdonan sus torpezas y errores, que costaron a España cientos de miles de millones de euros y un deslizamiento funesto hacia la pobreza y la decadencia, carece de personas con peso político en sus filas y el único que dio el paso fue el gris Pedro Sánchez, que en muchos aspectos supera al mismo Zapatero.

Rajoy, cuya imagen está muy marcada por factores como el incumplimiento de sus promesas electorales, perjudicar gravemente a las clases medias y bajas, que eran la mayoría del País, con la insoportable carga de la crisis y la insensible convivencia con la corrupción, que en su etapa ha alcanzado niveles inaguantables, se aferra a su liderazgo en un PP dividido y en retroceso, a pesar de que es señalado por muchos, incluso dentro de su propio partido, como un pésimo candidato.

Así pues, con los viejos partidos momificados que ya ni siquiera meten miedo aunque son expertos en causar terror. Los nuevos partidos han demostrado que son casi tan viejos como los antiguos y sin aportar nada nuevo, ni valores ni regeneración, se abren paso a codazos entre la vieja casta, sin otra esperanza que sustituirlos en el poder y los privilegios.

En ese ambiente triste y desencantado los españoles, que ni siquiera saben lo que proponen los partidos y están impregnados de confusión e ignorancia, se presentan ante sus segundas elecciones generales en medio año, con miedo a que lleguen las terceras elecciones en un solo año, todo un síntoma del fracaso de los políticos y del fin de un ciclo de una democracia que pide a gritos una regeneración y una refundación del sistema.

Junio, 2016

Por: Emilio Clemente Muñoz.– Expresidente de la Excma. Diputación de Guadalajara

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