¡“MAMANDURRIANDO”, …….que es gerundio!


  • España, un país endeudado, al borde de la ruina, lleno de desempleados y nuevos pobres

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gm/E. Valdivilla y de La Torre/Junio 2016

¡“MAMANDURRIANDO”, …….que es gerundio!

La campaña electoral ha cruzado el ecuador sin que ninguno de los grandes partidos, con opciones de victoria, plantee la reducción de un Estado que resulta insostenible, tan plagado de gobiernos, parlamentos e instituciones inútiles que casi solo sirve a los políticos, parásitos y enchufados.

Y es que los últimos gobiernos españoles han optado por la política irresponsable y suicida de incrementar el endeudamiento, siendo en estos momentos tan grande que para muchos expertos es impagable y para otros condena el futuro del país e hipoteca a las tres próximas generaciones de ciudadanos. Pero si ese endeudamiento respondiera a medidas para combatir la crisis, los ciudadanos lo asumirían como un mal inevitable, pero se da la circunstancia que gran parte de la deuda española es para seguir despilfarrando las administraciones públicas que, acostumbradas a gastar a manos llenas, no dudan en endeudarse para seguir “mamandurriando” mas de 300.000 contratados, familiares y amigos de políticos, enchufados de los partidos y gente comprada que conforma una gran tela de araña clientelar, cobrando del erario público. .

Pero hay cientos de razones más, todas solventes, que tendrían que obligar a castigar a la clase política culpable, en las urnas. Si bien la principal razón es el desastre de España, un país endeudado, al borde de la ruina, lleno de desempleados y nuevos pobres, con su riqueza injustamente repartida, corrompido, sin una justicia igual para todo, con una democracia falsa que es un feo disfraz de dictadura de partidos políticos, sin respeto a los ciudadanos, también hay otras como que los ciudadanos están obligados a soportar escasa calidad en los servicios, sueldos bajos, impuestos altos, inseguridad, baja calidad de la enseñanza, servicios sanitarios en declive, una inmigración incontrolada, corrupción desenfrenada, abuso de poder y como ya hemos dicho un Estado hipertrofiado del que cobran cientos de miles de políticos inútiles. Y no acabaríamos porque ser pobre y débil en España es una desgracia, pero también lo es ser autónomo o pequeño empresario. Los impuestos, la burocracia y el obstruccionismo de las administraciones convierten la vida productiva y la creación de empleo en un infierno.

El principal deber de un elector en democracia es votar por gente capacitada, decente y merecedora de ejercer el liderazgo, un tipo de personas imposible de encontrar en las listas que nos imponen los partidos. ¿Por qué votar, elegir como nuestros representantes y entregar el timón del país a semejante caterva de ineptos? Cuatro mediocres lamentables y pendencieros sin capacidad de generar ilusión ni esperanza, como demostraron en el último debate televisado. Deberían haber proyectado esperanza en una sociedad española asustada ante el futuro y sedienta de ilusión, pero solo supieron generar desolación. ¿Dónde están los objetivos comunes capaces de unirnos? ¿Alguien escucho una propuesta emocionante? Nada que uniera. Todos contra todos y mucho asco para alimentar la desunión y la angustia.

Como hay muchos españoles, que les cuesta renunciar al derecho al voto porque consideran, con razón, que conseguir el voto universal ha sido una conquista histórica decisiva, renunciar a ejercer ese derecho es una renuncia muy dura para los demócratas, queda otra opción que se abre camino en otros países del mundo tan decepcionados como España, que consiste en votar a partidos nuevos, pequeños y hasta ahora insignificantes, pero limpios y sin responsabilidad en el desastre y en la podredumbre del país, como VOX, UPyD, algún partido ecologista, etc, etc,

Y no vale la apelación al voto útil, denostando esta opción con el argumento de que se tiraría el voto a la papelera, pues ninguno de ellos está legitimado para representar a la nueva España, que los ciudadanos, en su mayoría de buena fe, reclaman en estos momentos históricos de tanto peligro, como en Austria, donde los viejos partidos han sido despreciados y abandonados por los ciudadanos en la elección de presidente de la república.

Por todo ello la opción de votar a partidos emergentes que no hayan participado en el gran desastre español y que no tengan responsabilidad alguna en la prostitución de la democracia y la vida política se está convirtiendo en una opción de gran fuerza.

Guadalajara, Junio 2016

Por: E. Valdivilla y de La Torre

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