EL FUTURO DE ESPAÑA: CUESTIÓN DE PERSONAS


El problema de España es que el coto del poder está cerrado a cal y canto porque los partidos políticos, ahogados en la mediocridad, rechazan a las personas inteligentes y virtuosas.

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gm/Emilio Clemente/Julio 2016

EL FUTURO DE ESPAÑA: CUESTIÓN DE PERSONAS

 

El problema de España es que el coto del poder está cerrado a cal y canto porque los partidos políticos, ahogados en la mediocridad, rechazan a las personas inteligentes y virtuosas. Los políticos y sus partidos se han convertido en órganos instituidos dentro del mismo Estado, ajeno a los ciudadanos y al bien común, habituados a luchar unicamente por sus propios intereses, sin democracia en sus ideas y comportamientos. Esos partidos no pueden “ayudar” a cambiar un orden por otro, no sólo porque son instituciones viciadas sin posibilidad de regenerarse, sino porque es metafísicamente imposible que del abuso, del vicio y de la corrupción puedan surgir la regeneración y las políticas y los valores que la España necesita.

Hace unas semanas que tuvimos las segundas elecciones y los cuatro líderes políticos más destacados de España siguen exhibiendo los mismos comportamientos y vetos indefendibles. Lo que están realizando Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera es una danza falsaria y propia de “actores” de poca monta, de mediocres, egoístas y antidemocratas que mantienen las mismas posturas que desplegaron después de las elecciones de diciembre y que nos condujeron a los segundos comicios del 26 de junio.

El PP, de nuevo, sorprende a sus seguidores y a España entera incumpliendo las promesas que hizo durante su campaña electoral, en la que se presentó como garante de la unidad de España y prometió que nunca negociaría con los nacionalistas radicales. Una negociación miserable que, aunque las partes la niegan -haciendo gala de la recurrente e impune mentira que tanto se prodiga entre la clase política española- existe y ya empieza a desenmascararse con la aprobación en el último Consejo de Ministros de la serie, del aumento en 700 millones la capacidad de endeudamiento de la Generalidad. Pronto se vera el apoyo para formar grupo parlamentario DC y más tarde, la más secreta y concesión estrella: ¡atentos ciudadanos!, veremos como se intentará, si la presión mediática no lo impide, que la Fiscalía suavice los fallos en los procedimientos abiertos a varios dirigentes de la antigua CDC

El PP acaba de anunciar que subirá los impuestos (el de sociedades) tras haber prometido en campaña electoral que los bajaría. Su excusa es que la Unión Europea exige recortes y ajustes, pero su pecado siempre es el mismo, incumplir sus promesas: en lugar de gastar menos y abandonar el sucio despilfarro, prefiere meter la mano en el bolsillo de los ciudadanos y peligrosamente del fondo de los pensionista, lo que cubre al partido de descaro y falsedad y perpetra, como ya hizo cuando Rajoy sucedió a Zapatero en el poder, un abuso y un engaño clamoroso a los ciudadanos

Sánchez, se atreve ya a hablar de unas posibles terceras elecciones, pero el sabe mejor que nadie que eso no le conviene, pues llevaría a su partido al desastre y a el a la nada, de ahí su única verdad: “el PSOE estará siempre dispuesto a ayudar a que haya gobierno” y así lo hará -aunque solo sea por ese egoísmo político- a última hora, si fuera necesario, salvo que en las entrañas del PSOE se haya elegido lo contrario como vía adecuada para inmolar a inmolar a Sánchez, sin desgaste de nadie. Rivera profundiza su confusión inmensa, que ya amenaza a su partido con la desaparición, haciendo honor a la implacable historia, de hace más de un siglo, de los partidos reformistas que en ella han sido, sin que nadie sepa con quién está, que piensa o si apoya o veta a Rajoy. Iglesias, por su parte, ha caminado erróneamente en muchas ocasiones. Podemos, ahora estaría gobernando de no haber sido conducido erróneamente hacia la amenaza de lo irracional, lo absurdo y lo totalitario.

El sistema está pensado para que las élites políticas, ganen o pierdan, vivan rodeadas de poder y lujo, sin que tengan que pagar por sus errores y daños y eso es lo que solo les interesa y defienden.

El sistema está diseñado para que beneficie a las élites políticas y a sus poderosos aliados. Si un partido gana, ingresa en el paraíso del poder y goza de dinero abundante, sustraído al ciudadano vía impuestos. Si pierde las elecciones, vive en la oposición disfrutando de espacios de poder y dinero suficiente para que directivos y militantes destacados vivan bien, rodeados igualmente de poder, recursos y brillo mediático y eso es lo que les interesa y defienden: “el statu quo” de poder y privilegios, del que gozan en España Gobierno y oposición. Es tal el grado de corrupción moral en España, que ni a los que se llaman independentistas les importa la autonomía de sus territorios un bledo, ni a los conservadores los valores tradicionales y el poso que el humanismo cristiano deja en la sociedad que defienden, ni a los socialdemócratas las políticas sociales y el bien de la colectividad, ni a los nuevos reformistas sin norte, reformar nada, sino mantenerse, que no es poco y mientras, si se puede, meterse en esa “rueda de la fortuna” de la mamandurria nacional y a los inconformistas indignados con el sello del 15M, aunque no han demostrado, de momento, nada de “la maldad” que desde muchos sectores se les atribuye, mucho nos tememos que sigan erróneamente políticas dirigidas hacia la amenaza de lo absurdo y lo totalitario.

La solución es lograr que el poder esté abierto a las personas inteligentes y virtuosas.

Julio 2016

Por: Emilio Clemente.Ex Presidente de la Excma. Diputación de Guadalajara, por UCD

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